miércoles, 6 de septiembre de 2023

Cada mil años

Cada mil años decido tomar de nuevo manos a la obra y escribir como si tuviera eso que llaman talento, una vez, cada mil años, o cada dos años, escribo unas cuantas líneas, que nunca estaré seguro de enseñar a nadie-pongo mucho pellejo en lo que escribo- eso no vende, estoy seguro, ni vale la pena, es 6 de septiembre de 2023, nunca había sido tan adulto como hoy, tan cargado de responsabilidades sociales, bancos, deudas, que haceres, leo mis líneas de hace una década, ni idea sabia de mi futuro, que derrotado me encontraba, que pesimista veía el futuro, si pudiera volver atrás me diría que bajara un poco el rollo, que me centrara, que lo único que importa es lo que hacemos, afortunadamente la sabiduría no toma tantos años, menos de una década me tomo aprender aprender a vivir, en esas estoy en este momento, y es que a pesar de las resposabílidades de la adúltes, de los quiebres de animo de la edad madura y de la calvicie que ya se acerca, muy prematura. se comprenden pequeñas cosas que te dan cobijo cada día. 

El espacio que hay entre los años, los días que se durmieron, las batallas perdidas, los sueños que no fueron, hay quien dice que se aprende más al perder. y sin embargo preferiría haber ganado algunas de esas batallas, o al menos no haberlas luchado, vale la pena escribir si no te sientes libre, con todo y la depresión que llegue a padecer, con toda la pereza que me genero vivir, con todos los sueños suicidas que por fortuna y falta de guevos no concrete, por esas batallas de las que a nadie quise hablar en su momento y que se quedaron como pequeñas cicatrices en la memoria, es que ahora me siento y escribo. ficciones, quisiera escribir ficciones, que tipo de ficciones, ficciones que hablen de viajes en el tiempo, de poetas, grifos, magia y tecnología avanzada, de elfos contra drones, de brujas y super computadoras, ficciones que nunca serán.