Hace tan solo un par de años me había abandonado por completo la fortuna, nadar contra corriente no es tan fácil como lo hace parecer el salmón, pero siempre esta ese oso grizzly que te desea devorar. hace apenas unos años sentía que no tenía mucho que perder ni mucho que ganar, el rumbo que recorría mi vida era estrecho y lleno de sombras. El camino - poco claro- para entonces, desapareció por completo, y estuve a pocos pasos de saltar de la cornisa.
El camino, he aprendido, se hace a diario. Las cosas que suelen vencernos terminan vencidas por el peso del tiempo, la rutina o los hábitos, aunque suene contradictorio. El camino es una falacia que nos hemos inventado, muy parecido al destino, llamamos camino a las malas decisiones que hemos tomado, o a las buenas, fruto generalmente de la coincidencia. El camino, ese que se traza ante nosotros, se desdibuja con el tiempo, se llena de matices porque las decisiones que tomamos tienen matices. No pensamos en blanco y negro.
No pensar en blanco y negro significa dejar algo...
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