La música, ese instante auditivo que nos hace sentir vivos, ese trozo de acordes que con precisión matemática puede traducir un sonido en emociones. La música es lo que podríamos considerar el alma del mundo, imposible hablar de belleza sin música.
Quisiera hablar de música pero es imposible con los oídos inundados de ella, la música lo absorbe todo.
"La única diferencia entre un loco y yo es que yo no estoy loco." Salvador Dali
sábado, 16 de septiembre de 2017
lunes, 11 de septiembre de 2017
En el ocaso del día.
Hace tan solo un par de años me había abandonado por completo la fortuna, nadar contra corriente no es tan fácil como lo hace parecer el salmón, pero siempre esta ese oso grizzly que te desea devorar. hace apenas unos años sentía que no tenía mucho que perder ni mucho que ganar, el rumbo que recorría mi vida era estrecho y lleno de sombras. El camino - poco claro- para entonces, desapareció por completo, y estuve a pocos pasos de saltar de la cornisa.
El camino, he aprendido, se hace a diario. Las cosas que suelen vencernos terminan vencidas por el peso del tiempo, la rutina o los hábitos, aunque suene contradictorio. El camino es una falacia que nos hemos inventado, muy parecido al destino, llamamos camino a las malas decisiones que hemos tomado, o a las buenas, fruto generalmente de la coincidencia. El camino, ese que se traza ante nosotros, se desdibuja con el tiempo, se llena de matices porque las decisiones que tomamos tienen matices. No pensamos en blanco y negro.
No pensar en blanco y negro significa dejar algo...
El camino, he aprendido, se hace a diario. Las cosas que suelen vencernos terminan vencidas por el peso del tiempo, la rutina o los hábitos, aunque suene contradictorio. El camino es una falacia que nos hemos inventado, muy parecido al destino, llamamos camino a las malas decisiones que hemos tomado, o a las buenas, fruto generalmente de la coincidencia. El camino, ese que se traza ante nosotros, se desdibuja con el tiempo, se llena de matices porque las decisiones que tomamos tienen matices. No pensamos en blanco y negro.
No pensar en blanco y negro significa dejar algo...
jueves, 25 de mayo de 2017
El escritor escribe
Ha pasado tiempo desde que escribo
perdí mis pocas obras inconclusas en el disco duro de un pc viejo que me fue hurtado, ahora a hurtadillas intento escribir, pero este ser nuevo que soy me es desconocido. El hombre que escribe ahora es simplemente una muestra de lo que hace el mundo con el alma. Ya no tengo el alma rebelde y el espíritu alerta, soy un ser contemplativo, y este mundo se va por donde siempre, por el despeñadero del tiempo, el vicio y el vacío.
El hombre que siempre se sienta en el umbral del silencio, bajo el delirante hastío de la existencia el hombre del traje gris, que está entre ser y no estar, entre dejar de existir y permanecer el que escribe estas líneas ha perdido algo de cordura y ha ganado algo de gordura, no se puede pasar de los 25, me había dicho un libro, sin perder el alma, tenía razón el libro, pero no fue el alma lo que perdimos.
Ahora en este templo del conocimiento muerto, en esta tumba de letras escribo, no sin algo de nostalgia, no sin algo de tristeza. escribo simplemente porque es lo que hace el hombre para existir más allá de su cuerpo, escribo porque es lo que me sobrevive, como la piedra sobrevive al templo.
perdí mis pocas obras inconclusas en el disco duro de un pc viejo que me fue hurtado, ahora a hurtadillas intento escribir, pero este ser nuevo que soy me es desconocido. El hombre que escribe ahora es simplemente una muestra de lo que hace el mundo con el alma. Ya no tengo el alma rebelde y el espíritu alerta, soy un ser contemplativo, y este mundo se va por donde siempre, por el despeñadero del tiempo, el vicio y el vacío.
El hombre que siempre se sienta en el umbral del silencio, bajo el delirante hastío de la existencia el hombre del traje gris, que está entre ser y no estar, entre dejar de existir y permanecer el que escribe estas líneas ha perdido algo de cordura y ha ganado algo de gordura, no se puede pasar de los 25, me había dicho un libro, sin perder el alma, tenía razón el libro, pero no fue el alma lo que perdimos.
Ahora en este templo del conocimiento muerto, en esta tumba de letras escribo, no sin algo de nostalgia, no sin algo de tristeza. escribo simplemente porque es lo que hace el hombre para existir más allá de su cuerpo, escribo porque es lo que me sobrevive, como la piedra sobrevive al templo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)